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Alcanza tu propósito


Por: Bety Barrientos


Diciembre ya pasó y las reflexiones del año pasado, de la mano de las fiestas navideñas se esfumaron. Pero en enero, encontramos el mes perfecto para fijarnos metas y objetivos nuevos. La revista Time publicó un artículo respecto a los propósitos más comunes de año nuevo, y en el que destaca “bajar de peso”, “hacer ejercicio”, “dejar de fumar”, “ahorrar, viajar o estudiar” y hasta “estresarse menos” pero, solo el 12% de las personas consigue lo que se propone cada vez que el calendario señala el inicio de un nuevo año.


Esos son algunos propósitos que la gente se atreve a contestar en una encuesta, sin embargo hay propósitos que solamente nosotros sabemos de mayor profundidad y peso, obtener un ascenso, poner un negocio, tener una pareja, o salir de círculos viciosos ?, no me lo digas pero tráelo a la mente. La pregunta principal es qué ocurre o qué pasa en el camino, porque dejamos a un lado la meta en menos de lo pensado, son otros los objetivos o las necesidades?. Comparto con ustedes tres ejercicios prácticos que pueden ayudarte.


Hazlo consciente.


Es importante si en diciembre hiciste una evaluación profunda y sincera contigo mismo, será más fácil poder plantearte una meta como tal, sino aun estás a tiempo. Pondremos un ejemplo; pensar en bajar de peso ayudará a tener mejor talla, pero si modificas tu manera de vestir no modificará quién eres, sin embargo si modificas un valor, “valoro tener una vida sana y mejorar mi calidad de vida”, entonces si encontraras un cambio de fondo, de conductas, de capacidades y de medio ambiente, de quien soy y como me comporto, y la talla y la ropa solamente serán consecuencia de un objetivo consciente. Porque los verdaderos cambios se efectúan cuando somos conscientes ya que tienen un impacto a nivel neurológico. Si logramos que nuestros objetivos tengan un impacto en nuestro desarrollo o valor será más fácil trabajar en ello para lograrlo.


Diseñalo tus objetivos.


La mente tiene el poder infinito de lograr todo lo que tu decidas, tu límite eres tú mismo; esto es lo que hace difícil al inicio, pero encontrándote y hablando contigo mismo encontraras el “cómo lo logro”. Has una serie de preguntas y tú mismo respóndelas frente a un espejo, encuentra el propósito y escríbelo de manera que lo puedas leer en voz alta, siempre en sentido positivo, evita la palabra “no”, si son varios objetivos divídelo en dos o tres objetivos diferentes, podemos llegar a un decálogo pero ten presente que con tres es más que suficiente, porque con tantos propósitos también nos perdemos. Anota en un recuadro qué recursos tienes para lograrlo (ejemplo un parque cerca de casa), qué recursos me faltan (entrenamiento), ahora anota cuanto tiempo dedicarás para lograrlo (30 min cada mañana), el costo (si es $, o qué actividad sustituir para correr), y al final el impacto, que consecuencias tendré con esta bitácora, impacto en salud o en valor o hasta en espiritualidad, dedicarle tiempo a mi objetivo como otras cosas importantes como el trabajo o la escuela, será parte de tu día a día.


Visualízate y concluye la meta.


El gran enemigo del año nuevo es procrastinar dejar todo para después, así como el autosabotaje, poner alguna debilidad como excusa; algunos para alcanzar sus propósitos lo hacen de manera colectiva, otros hablan de ello y lo comparten, pero el resultado el impacto dependerá solo de ti, del amor que has desarrollado a ti mismo; cada mañana al despertar visualízate, toma un punto fijo, una pantalla o pared, y traslada tu mente, toma la butaca del cine y visualízate como en una película, en ella solamente apareces tú y tu entorno cuando has llegado a la meta, mira a ese actor principal, es la película de tu vida, tú eres el protagonista, lleno de energía de luz, disfrutando los beneficios de tus propósitos alcanzados, el hombre o la mujer fuerte, persistente, dilo en voz alta aquellos recursos que lograste desarrollar en la travesía de tus objetivos. Tu propósito se ha cumplido. ¿Lo puedes ver? ¿Cómo te sientes?.


Respira, abre y cierra los ojos, regresa aquí y ahora, lo sentiste, lo viste sabes que puedes hacerlo, muy bien entonces repite conmigo, “es fácil, puedo y lo haré”

No estás solo, te tienes a ti mismo, alcanza tu propósito.


Feliz 2020 amigos y lectores escríbanme como van con sus objetivos