EL MENSAJE NO POLARIZANTE.
- Altorre

- 11 jun 2020
- 3 Min. de lectura
De la RED.
Por: Juan Benito Coquet.
11 junio 2020
"Este escrito va dirigido al PRI, el partido por el que he votado siempre".

De nada sirve que su dirigente, Alejandro Moreno Cárdenas diga que AMLO "ha hecho todo mal", es como lanzar un boomerang que se regresa y es una frase que no le dice nada a sus militantes. Y mucho menos cuando se simula jugar a la oposición.
Lo principal es transmitir con el mensaje confianza a su militancia, no solamente soltar propuestas al aire.
Hay que pasar por un proceso catártico de autocrítica donde se reconozcan los errores que llevaron al partido a obtener el resultado electoral más bajo en su historia en el 2018. Y de ahí, construir una nueva propuesta. Pero para el Alito fue más fácil decir que se iba a hacer lo que la militancia quisiera, aunque no fuera cierto.
Hoy es visible la enorme distancia que existe entre la dirigencia del PRI, los gobernadores y presidentes municipales del partido y los cuadros históricos priístas. indudablemente, es importante que el partido se renueve generacionalmente, pero no por ello desperdicie la experiencia histórica acumulada.
Y hablando de distancias vemos a dos gobernadores priistas que no participan en el grupo disidente y que son excesivamente obsequioso con el presidente. Se trata de Alejandro Murat y Alfredo del Mazo, dos juniors de no la mejor estirpe del partido.
Y ahora que en los comicios próximos habrá la modalidad de reelección, el PRI y los otros partidos de oposición deberán analizar con mucho cuidado a que legisladores se les va a permitir buscar la reelección, de conformidad con criterios de rentabilidad electoral y no como recompensa a los amigos y aliados.
Debe quedar muy claro para el PRI que si no van unidos a los otros partidos en un frente común, el objetivo de quitarle la mayoría a Morena en la Cámara de Diputados, difícilmente se va a alcanzar.
El tema sigue siendo crear una oposición articulada en torno a tres o cuatro objetivos en común.
Históricamente lo que mejor vendía el PRI en las elecciones complicadas era el miedo al cambio. Me acuerdo que uno o dos días antes de la elección se daba un bombazo en la CDMX.
Ahora es cuando cuando hay que vender otra clase de temor y zozobra a los electores, a los militantes y simpatizantes. Para el PRI el objetivo electoral concreto debe ser recuperar el 25% que representaba su voto duro en elecciones. Sigue siendo el partido más grande en estructura de todo el país. El problema es que no está controlada por la dirigencia actual.
Antes de la elección de 2018, Enrique Ochoa Reza, presidente del CEN del PRI en ese tiempo, gritaba a los cuatro vientos y en todas sus entrevistas que votar por López Obrador era convertir a México en Venezuela, donde escaseaban los alimentos y las medicinas ¿les suena familiar? y donde no había libertades para los ciudadanos. Nadie le creyó y muchos lo criticaron acremente.
Hoy. tal vez sea necesario recuperar un discurso similar pero no en ese tono lastimero, sino desde la perspectiva de lo que se va a recuperar con la elección si se vota en contra de Morena.
En realidad, en muchos mexicanos persiste una situación de pérdida con lo ha estado sucediendo en el país. Esa sensación mueve el temor pero también lo sublima en la necesidad de un cambio.
El equilibrio de poderes y las posterior posibilidad de la revocación del mandato, se sustentan en ideas claras de recuperación de formas de vida y valores que se están perdiendo, de la seguridad que hay que proporcionar a la familia y a la comunidad. Esta elección es una lucha por la sobrevivencia y la redención.
El PRI no debe dejar que Morena le arrebate la bandera del Nacionalismo Revolucionario. Debe dejar muy en claro que el gobierno de Morena carece de política social y no ayuda a las personas más pobres y desprotegidas del país. Más bien alimenta a sus clientelas y aliados políticos.
La confrontación directa con el presidente, en sus propios términos y lenguaje, lo que hace es alimentar al monstruo. Por eso es fundamental utilizar mensajes positivos y propositivos que no caigan en la polarización.
Ahorita las cartones están empatados.


Comentarios