Michoacán llega a ¡HOLA! TV: ¿cuánto cuesta la promoción internacional y qué resultados se esperan?


Morelia, Michoacán, viernes 9 de octubre de 2026 | Análisis turístico y de gasto público
La difusión internacional de la riqueza cultural, artesanal y gastronómica de Michoacán puede abrir oportunidades para el turismo y las economías comunitarias; sin embargo, la falta de información sobre el costo de la producción, las condiciones de transmisión y los resultados esperados deja pendiente una pregunta central: ¿cuánto invierte el estado y cómo medirá el beneficio de esta promoción?
La presencia de Michoacán en Viaja x México, programa conducido por Christian Carabias y transmitido por el canal español ¡HOLA! TV, representa una oportunidad para mostrar ante audiencias internacionales el patrimonio histórico, las tradiciones y el trabajo de las comunidades que sostienen buena parte de la identidad cultural del estado.
El recorrido realizado en agosto por Morelia, Pátzcuaro, Salvador Escalante y Tzintzuntzan incluyó la arquitectura colonial, el entorno del lago de Pátzcuaro, la pesca frente a Janitzio, la elaboración artesanal del cobre en Santa Clara del Cobre, las experiencias de naturaleza en Zirahuén y la cocina tradicional purépecha.
Se trata de expresiones culturales que merecen difusión y reconocimiento, no solamente por su atractivo turístico, sino por el conocimiento ancestral, el trabajo y la economía que representan para cientos de familias. El desafío consiste en que esa exposición mediática se traduzca en oportunidades concretas para artesanos, cocineras tradicionales, prestadores de servicios y comunidades receptoras de visitantes.
El costo de la promoción, una información pendiente
La Secretaría de Turismo de Michoacán, encabezada por Roberto Monroy García, informó que la Comisión de Filmaciones de Michoacán (Cofilmich) acompañó al equipo de producción y facilitó la vinculación con los municipios y las personas participantes.
Sin embargo, la información difundida no precisa cuánto costó la realización del programa, si el Gobierno de Michoacán pagó por la producción o por los derechos de transmisión, si hubo aportaciones en especie o qué compromisos asumió cada una de las partes.
Tampoco se especifican la duración del capítulo, el número de emisiones contempladas, la disponibilidad del contenido en plataformas digitales ni el alcance efectivo de la audiencia a la que llegará.
Estas omisiones impiden determinar si se trata de una colaboración institucional de bajo costo, de un intercambio de servicios o de una contratación publicitaria con recursos públicos.
¿Cuánto cuesta una página publicitaria en una revista de prestigio internacional y cuánto vale, en términos comerciales, la exposición que ofrece un programa de televisión? Son preguntas pertinentes, aunque es necesario distinguir entre ambos productos: una página publicitaria en una revista como ¡HOLA! no equivale a un capítulo televisivo de ¡HOLA! TV. Cada formato tiene tarifas, audiencias, condiciones comerciales y alcances diferentes.
Para establecer una comparación válida se requiere conocer la tarifa comercial del espacio televisivo, la duración de la exposición, las repeticiones contratadas, la audiencia estimada y el costo total asumido por el erario. La información disponible no permite establecer una cifra confiable ni afirmar que la producción haya tenido un costo determinado.
Turismo frente a necesidades urgentes
La discusión no consiste en enfrentar la promoción turística con las necesidades sociales, como si fueran objetivos incompatibles. El turismo puede generar empleos, ingresos para pequeños negocios y oportunidades para localidades que conservan su patrimonio artesanal y cultural.
Pero en un estado que enfrenta necesidades urgentes en materia de salud, seguridad pública, infraestructura y generación de empleos, el gasto promocional debe estar respaldado por criterios de pertinencia, transparencia y resultados verificables.
La pregunta para las autoridades estatales es si los recursos públicos destinados a esta estrategia guardan proporción con los beneficios esperados y si existen mecanismos para comprobarlos.
Una producción internacional puede contribuir a mejorar la imagen de Michoacán, pero la exposición mediática, por sí sola, no garantiza más visitantes, mayor ocupación hotelera ni mejores ingresos para las comunidades. Para conseguir esos resultados también se necesitan condiciones de seguridad, conectividad, servicios turísticos de calidad y una estrategia que facilite a los potenciales visitantes convertir su interés en viajes efectivos.
Además, la promoción debe evitar que los beneficios se concentren en los destinos más conocidos. Si la intención es proyectar la riqueza cultural del estado, los artesanos, las cocineras tradicionales, los pescadores y las comunidades indígenas deben participar de manera efectiva en la derrama económica que pueda generar esta exposición.
¿Qué resultados espera obtener la Secretaría de Turismo?
El capítulo dedicado a Michoacán se transmitirá este viernes 9 de octubre, a las 15:00 horas, tiempo del centro de México, por ¡HOLA! TV, disponible en distintos sistemas de televisión de paga.
A partir de esta difusión, la Sectur debería precisar qué objetivos persigue, más allá de mostrar los atractivos del estado. Entre los indicadores que permitirían evaluar la estrategia se encuentran:
Alcance de la audiencia: número de espectadores, mercados internacionales alcanzados y reproducciones posteriores en plataformas digitales.
Impacto turístico: incremento de consultas, reservaciones, visitas y ocupación hotelera atribuible a la campaña, en la medida en que pueda medirse.
Beneficio para las comunidades: oportunidades comerciales, ventas y contratación de servicios para artesanos, cocineras tradicionales y prestadores turísticos participantes.
Costo-beneficio: inversión total, valor comercial de la exposición obtenida y resultados alcanzados frente a los recursos públicos utilizados.
Continuidad de la promoción: acciones para convertir la difusión televisiva en itinerarios, productos turísticos y visitas a los municipios participantes.
La publicación de estos datos permitiría evaluar la utilidad de la inversión y determinar si conviene replicar el modelo en otras producciones o mercados internacionales.
Una oportunidad que debe rendir cuentas
Michoacán cuenta con argumentos sólidos para proyectarse ante el mundo: patrimonio arquitectónico, tradiciones vivas, gastronomía, artesanía y comunidades que preservan conocimientos transmitidos entre generaciones. Dar visibilidad a esa riqueza es una tarea legítima y potencialmente beneficiosa para el desarrollo económico.
Sin embargo, la promoción turística financiada o facilitada con recursos públicos no debería evaluarse únicamente por el prestigio del medio que transmite el contenido o por la belleza de las imágenes difundidas.
La cuestión de fondo es cuánto costó la exposición, qué compromisos se adquirieron y qué beneficios concretos recibirán Michoacán y sus habitantes.
La transparencia sobre el gasto y la evaluación posterior de los resultados son indispensables para determinar si esta iniciativa constituye una inversión estratégica o una acción de difusión cuyo impacto económico todavía está por demostrarse.
Porque mostrar a Michoacán ante el mundo puede ser un acierto; demostrar que esa proyección mejora las condiciones de vida de sus comunidades es el resultado que las autoridades deben acreditar.


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