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Vigilancia forestal persiste en Michoacán, pero la tala clandestina y el cambio de uso de suelo continúan avanzando

  • Foto del escritor: Altorre
    Altorre
  • hace 11 minutos
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Madero, Michoacán, 25 de junio de 2026.- Mientras la pérdida de bosques y el cambio ilegal de uso de suelo siguen representando una de las principales amenazas ambientales en Michoacán, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó que mantiene operativos de vigilancia en los municipios de Madero, Pátzcuaro, Hidalgo y Salvador Escalante para inhibir estas actividades.

A través de su Agrupamiento Ambiental y Forestal, la dependencia realiza patrullajes, recorridos de inspección y acciones de monitoreo en zonas consideradas de riesgo, donde históricamente se han registrado actividades relacionadas con la extracción ilegal de madera y la transformación de áreas forestales para otros usos.

Las labores se desarrollan en coordinación con personal de la Comisión Forestal del Estado de Michoacán, con el propósito de detectar posibles desmontes, verificar autorizaciones para cambios de uso de suelo y vigilar caminos y brechas utilizados para el traslado clandestino de productos forestales.

Sin embargo, especialistas y organizaciones ambientalistas han señalado en reiteradas ocasiones que los operativos de vigilancia, aunque necesarios, no han logrado contener de manera definitiva la degradación de importantes ecosistemas del estado, particularmente en regiones donde la tala ilegal está vinculada a intereses económicos relacionados con actividades agrícolas, desarrollos irregulares o incluso grupos delictivos.

La realidad es que la presencia policial puede contribuir a inhibir temporalmente algunas conductas ilícitas, pero difícilmente resuelve las causas estructurales que favorecen la deforestación, como la impunidad, la insuficiente vigilancia permanente, la falta de programas efectivos de restauración forestal y la creciente presión sobre los recursos naturales.

En municipios como Salvador Escalante, Hidalgo, Madero y la región lacustre de Pátzcuaro, la conservación de los bosques resulta fundamental no solo para preservar la biodiversidad, sino también para garantizar la captación de agua, la regulación climática y la protección de comunidades que dependen directamente de los servicios ambientales que proporcionan estos ecosistemas.

Aunque la SSP reiteró su compromiso de mantener acciones operativas para la protección de los recursos forestales, el desafío ambiental en Michoacán continúa exigiendo una estrategia integral que vaya más allá de los patrullajes y que permita atacar las causas de fondo de la tala clandestina y del cambio ilegal de uso de suelo que, año con año, siguen reduciendo la superficie forestal de la entidad.


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