Zirahuén al borde del colapso: comunidades indígenas denuncian saqueo del agua y advierten movilizaciones en Michoacán
- Altorre

- 1 abr
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Morelia, Michoacán, 1 de abril de 2026.— El Consejo Supremo Indígena de Michoacán, a través de su vocero, Pavel Ulianov Guzmán Macario, lanzó una advertencia directa a los gobiernos federal y estatal: la crisis ambiental en la comunidad indígena de Zirahuén ha llegado a un punto crítico y podría detonar movilizaciones en todo el estado.
De acuerdo con el posicionamiento emitido este 1 de abril, la comunidad de Zirahuén —de origen purépecha y con antecedentes históricos documentados desde la época prehispánica— enfrenta un proceso sostenido de despojo territorial, deterioro ambiental y presión externa por intereses económicos.
El señalamiento central apunta al deterioro acelerado del lago de Zirahuén, descrito por los propios comuneros como “un lago herido”. Según la denuncia, diariamente se extraen hasta 50 pipas de agua de forma presuntamente ilegal para su comercialización, mientras proliferan cultivos irregulares de aguacate y berries que, aseguran, utilizan agroquímicos que terminan contaminando el cuerpo de agua.
A esto se suma la descarga de aguas residuales sin tratamiento por parte del municipio de Salvador Escalante, así como la perforación de pozos sin autorización, la tala inmoderada de bosques y la ocupación de tierras comunales por particulares, empresarios y, según el Consejo, actores vinculados al crimen organizado.
El documento, leeido esta mañana por el vocero Pavel Ulianov Guzmán, también denuncia la privatización de zonas federales del lago y un proceso de gentrificación que estaría desplazando a pobladores originarios, en medio de la llegada de inversionistas nacionales y extranjeros.
El CSIM sostiene que, pese a que desde hace más de un año la comunidad ha solicitado la instalación de una mesa interinstitucional para atender la crisis ambiental, no ha habido respuesta efectiva por parte de autoridades federales ni estatales. Incluso, acusan a la Comisión Nacional del Agua de incumplir reuniones previamente acordadas con autoridades tradicionales.
Ante este escenario, el vocero advirtió que las comunidades indígenas podrían iniciar acciones de presión, incluyendo la toma de carreteras en distintas regiones de Michoacán, si no se instala de inmediato un mecanismo formal de atención.
“El agua es y será de los pueblos”, señala el posicionamiento, que enmarca la defensa del lago como una lucha por la vida, el territorio y la preservación de la identidad comunitaria.
La situación en Zirahuén se perfila así como un nuevo foco de tensión social y ambiental en Michoacán, donde comunidades indígenas advierten que el deterioro de sus recursos naturales avanza sin contención institucional.


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